PROGRAMA VI

Segunda Temporada 2018

ORQUESTA FILARMÓNICA DE
BOCA DEL RÍO

 

Jorge Mester Director Artístico

Viernes 23 de noviembre, 20:00 horas.
Foro Boca

PROGRAMA

Eddie Mora
Concierto Amighetti
-Quasi una passacaglia
-Máscaras -Procesión
-Juegos

Duración aproximada: 20 minutos

Derek Bourgeois
Concierto para trombón y orquesta, Op. 114
-Allegro
-Adagio
-Presto

Duración aproximada: 22 minutos

Faustino Díaz, Trombón

INTERMEDIO

Piotr I. Tchaikovsky
Sinfonía No. 2 en do menor, Op. 17; «Pequeña Rusia»
-Andante sostenuto
- Allegro vivo
-Andantino marziale, quasi moderato
-Scherzo: Allegro molto vivace
-Finale; Moderato assai
-Allegro vivo

Duración aproximada: 34 minutos

Directora Huésped

Eddie Mora

Eddie Mora, Director Huésped

Eddie Mora Director Huésped

El compositor y director Eddie Mora es uno de los músicos más activos y relevantes de Latinoamérica. Nominado en tres ocasiones a los Premios Latin Grammy (en 2014, 2016 y 2018), fue elegido como ganador del Premio Latin Grammy en 2017 como director de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica en la categoría «Mejor Álbum de Música Clásica».
En la actualidad es Director Titular de la Orquesta Sinfónica de Heredia (OSH), proyecto musical único en la zona, el cual dedica su programación a la música escrita en los siglos XX y XXI, otorgando un especial énfasis a la creación musical latinoamericana. También ejerce la docencia en la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica. Con este organismo grabó y lanzó al mercado los CD «Ecos del silencio» (2018), «Fuego» (2016), «Abstracto» (2016), «Voces» (2015), «Heredia» (2014), «Tiempos» (2013), «Rompiendo moldes» (2012), «Retratos» (2012) y «Caminos» (2011).
Durante el período 2014-2015 en que se desempeñó como Director Residente de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica, fue nominado a los Premios Grammy Latino en la categoría «Mejor Álbum de Música Clásica» como director y compositor en dos ocasiones (2014 y 2016). También grabó obras de compositores costarricenses y el álbum doble «Benjamín Gutiérrez, su música». Se le ha reconocido con los premios más importantes en el área de la composición musical en su país natal.
Su catálogo reúne obras para los formatos sinfónico, cámara, instrumentos solistas e incidental. Sus composiciones han sido comisionadas por la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica y otros eminentes ensambles. Su música ha sido interpretada y grabada por grupos de cámara y músicos de gran prestigio como el reconocido Cuarteto Latinoamericano (México). Como compositor y director, Mora ha grabado un importante número discos compactos, producidos tanto en Costa Rica como en Inglaterra, Rusia y España.
En el 2009 grabó con la Orquesta de la Radio y Televisión Rusa una de sus obras para el proyecto discográfico del sello español Verso, mismo que editó en 2010 un disco monográfico titulado «Eddie Mora; Música de Cámara». En 2012, el sello inglés Quartz Music publicó un segundo disco monográfico con sus tres cuartetos de cuerda, interpretados por el Cuarteto Latinoamericano, así como «Sula» con la Sinfónica de Heredia y «Bocetos a Yolanda» con el Ensamble Contemporáneo Universitario.
En calidad de director, ha participado con la Sinfónica de Puerto Rico, la Orquesta de la Radio y Televisión Rusa, la Orquesta de Cámara de Bellas Artes, la Sinfónica de la Universidad de Guanajuato y la Sinfónica de Oaxaca.
Egresado del Conservatorio Tchaikovsky de Moscú, Mora inició sus estudios musicales en el Conservatorio Castella y en la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica.

 

Faustino Díaz

Faustino Díaz Trombón

Originario del estado de Oaxaca, es uno de los músicos mexicanos más talentosos de los últimos años. Es el primer trombonista latinoamericano en ganar un Concurso Internacional de Trombón en Corea, en 2013, y en 2014 ganó la audición para pertenecer a la Opernhaus de Zúrich en su temporada 2014-2015.
Triunfador absoluto en tres ocasiones en el Concurso de Metales del Conservatorio Nacional de Música, fue Trombón principal de la Filarmónica de la UNAM y de la Filarmónica de la Ciudad de México. Estudió en el Conservatorio Nacional de Música de México, en el Rotterdam Conservatorium de Holanda y en la Haute École de Musique de Lausana, Suiza. Sus principales maestros fueron Rodolfo Díaz, Benjamín Alarcón, Gustavo Rosales, Jörgen van Rijen y Jacques Mauger.
Fue finalista del Concurso Internacional de Aliento-Metal celebrado en Valencia, España; semifinalista del Concurso Internacional de Trombón Christian Lindberg en 2008 y finalista del Concurso Internacional de Trombón «Città de Porcia», en Italia, en 2011.
Ha realizado presentaciones como recitalista en ciudades de Estados Unidos, Holanda, Alemania, Bélgica, Italia, España, Francia, y en México ha recorrido todo el país como solista y pedagogo. En octubre de 2011 ofreció un recital y Master Class para la University of Buffalo en Nueva York, y fue invitado como trombonista y trompetista para grabar un disco con el prestigiado grupo de metales Meridian Arts Ensemble.
Ha impartido Master Classes para las escuelas de música más importantes en Latinoamérica, y en Europa para los conservatorios de París, Lausana y Estrasburgo. Desde 2013 participa regularmente como trombonista del Enrique Crespo Brass Ensemble, uno de los más importantes del mundo.
El repertorio de Faustino Díaz abarca desde el barroco, clásico y contemporáneo, hasta el Latin jazz y la música regional mexicana. También ha tocado como primer trompeta en los musicales de Broadway representados en México y es frecuentemente invitado como trompeta principal y tuba principal en las mejores orquestas del país, como la Filarmónica de la Ciudad de México y la Filarmónica de la UNAM, entre otras.
Arreglista y compositor, le fue comisionada una obra para banda sinfónica que se estrenó en el Festival Internacional Cervantino 2015. En su faceta de director, el Maestro Díaz ha actuado al frente de la Banda Sinfónica del Estado de Oaxaca, el Ensamble Instrumenta, la Sinfónica de la Universidad Autónoma de Puebla y la Sinfónica de Oaxaca. Actualmente se desempeña como Trombón Principal en Corea del Sur, con la Orquesta Sinfónica de Daegu. Faustino Díaz interpreta exclusivamente en instrumentos Yamaha.

 

Notas al programa

Eddie Mora (1965)

Eddie Mora
(1965)


Concierto Amighetti

Francisco Amighetti («Don Paco», 1907-1998) es considerado uno de los más importantes e influyentes artistas centroamericanos, generador de una obra que retrata con sorprendente realismo la sociedad y cultura costarricenses. Fue pintor, grabador y literato nacido en San José, Costa Rica, ciudad en la que también falleció a la edad de 91 años. Con estudios en su ciudad natal, su formación fue eminentemente autodidacta ya que, luego de conocer los métodos y procedimientos académicos, consideró que éstos limitaban su creatividad. Hacia 1928 se ubicó al lado de la estética preconizada por el grupo denominado «La Nueva Sensibilidad», el cual se oponía a las influencias de origen europeo. De esta forma, se encontró con colegas que compartían la misma inquietud por un arte nacionalista, que fue la línea dominante en la realización de sus obras.
Don Paco hizo diversos viajes hacia Sudamérica, Estados Unidos y estuvo en México hacia inicios de la década de 1940, con la intención de familiarizarse con las técnicas de los muralistas en la escuela de La Esmeralda. De regreso a su patria realizó los primeros murales notables, en 1944 fue nombrado profesor de Historia del Arte y Xilografía en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Costa Rica, en 1957 fue designado profesor de la Facultad de Ciencias y Letras de dicha institución, aunque a partir de 1968 se dedicaría íntegramente a la creación artística. Murió colmado de reconocimientos a nivel nacional e internacional.
En torno de su obra dedicada a tan trascendente artista, Eddie Mora nos indica lo siguiente: «Nuestro artista plástico por excelencia, con sus diablos, máscaras, juegos infantiles y procesiones que conspiran para la composición de este Concierto para cuerdas, piano, arpa y percusión, escrito en el año 2003. En éste predomina la fuerte línea rítmica, que a manera de trazo de gubia irrumpe en la madera, armonizada con texturas sonoras y reminiscencias sonoras que acompañan las imágenes de la cotidianidad, de nuestras usanzas, que se escapan de sus grabados».
Mora se inspiró en el grabado «La gran ventana» (1981), creación sobre la que la curadora María Lourdes Robert redactó: «Uno ve la tradición de la procesión pero también otra escena oscura, contrastante, de lujuria y pecado, del mundo real; la sociedad no es perfecta, se reflejan en sus contradicciones». Willy Montero, historiador y especialista en la obra de Don Paco, le describe como un hombre que en la vejez se vio obsesionado por el periodo final de la vida y ello se registra de forma por demás evidente en «La gran ventana».


Derek Bourgeois

Derek Bourgeois
(1941)


Concierto para trombón y orquesta

El trombón es un instrumento de aliento-metal con una larga historia. Los investigadores suponen que sus antecesores datan de muchos siglos atrás y algunos instrumentos emparentados con el trombón moderno se han localizados en las ruinas de Pompeya. Hacia el siglo XVI aparecieron los primeros trombones dotados de vara deslizable, a los que se denominó «saqueboute» (de los verbos franceses «saquer», tirar, y «bouter», empujar), vocablo que en castellano se convirtió en «sacabuche» para referirse a los antiguos trombones de vara.
Con el paso del tiempo, su denominación se generalizó a como la conocemos actualmente: «trombón», vocablo de origen italiano que literalmente significa «trompeta grande». Infaltable en la formación de la orquesta actual, no son abundantes los compositores que dedicaron partituras al trombón como solista aunque hay ejemplos dignos de tomarse en cuenta, como los correspondientes al mexicano Carlos Chávez, el italiano Nino Rota o el israelí Shimon Cohen, por citar solo tres casos.
El Concierto para trombón y orquesta que se interpreta en esta jornada fue escrito por Derek David Bourgeois, compositor y director de orquesta inglés cuya preparación artística se dio bajo la guía de maestros de la talla de Herbert Howells y Adrian Boult. Después de trabajar en Londres, hacia inicios del siglo XXI Bourgeois decidió radicar en Mallorca y luego de enviudar, en 2006, decidió regresar a su país.
La partitura, marcada con el Opus 114, fue escrita para el virtuoso sueco Christian Lindberg (1958) y estrenada en el Festival Internacional de Trombón de Londres, en 1989. Por tratarse de encomienda destinada a un ejecutante de tanta celebridad como Lindberg (a quien se ha denominado «el Paganini del trombón»), Bourgeois decidió trabajar sobre una obra que representase todo un desafío técnico y virtuosístico.
El Concierto de Bourgeois cuenta con tres movimientos y en un contexto de estilo neo-romanticista por sus líneas melódicas, el lenguaje armónico y la conformación cíclica del movimiento final. Originalmente fue ideado para solista con banda de alientos, pero el mismo autor pronto procedió al arreglo con orquesta completa. El primer movimiento cuenta con forma de sonata e inicia con un tema enunciado por el solista, antes de pasar a los pasajes contrastantes que muestran la fértil imaginación de ideas del compositor, y cerrar con acordes en pianissimo. El introspectivo segundo tiempo prepara la irrupción de la sección final, ligera y de carácter irónico, con una cadenza que alude al contenido temático del primer movimiento.

Piotr Ilich Tchaikovsky

Piotr Ilich Tchaikovsky
(1840-1893)


Sinfonía No. 2, «Pequeña Rusia»

Este compositor ruso escribió, en rigor, siete sinfonías; las seis que le conocemos y otra no incluida en el listado, la «Manfredo» opus 58, escrita en el año de 1885, precisamente entre las sinfonías Cuarta y Quinta.
La forma sinfonía representó para Tchaikovsky todo un universo de posibilidades para la manifestación de sus cambiantes estados de ánimo, sus afectos, sufrimientos y alegrías. Pero también, y de acuerdo a su inflexible autocrítica, estaba convencido de que terminaría su vida sin el logro de una partitura de intachable formalidad, aunque pocos son los ciclos sinfónicos que muestran con tal detalle los matices de júbilo y melancolía que se conjuntan en la producción de este pasional maestro.
La Sinfonía número 2 fue escrita hacia el verano del año 1872, cuando el compositor visitó a su hermana en Ucrania, en una población de la provincia de Kiev, y el estreno se dio en Moscú en febrero de 1873, con la orquesta dirigida por Nikolai Rubinstein. El hecho de utilizar en la misma temas procedentes del acervo popular ucraniano le mereció el respeto del exigente «Grupo de los Cinco», el círculo de compositores que generó el movimiento nacionalista ruso, mismos que observaron en la Segunda sinfonía una buena manifestación de sus propios principios estéticos. Este asunto es por demás paradójico, ya que finalmente Tchaikovsky nunca se alineó con los propósitos de Rimsky-Korsakov, Cui, Borodin, Balakirev y Mussorgsky, y actualmente se le considera como «el más occidental» de los autores rusos de la segunda mitad del siglo XIX.
La obra contiene hermosas melodías que el escucha detecta prácticamente desde el inicio, con un solo de corno seguido por el oboe que marca el indudable espíritu popular del primer movimiento. El segundo también es una recreación sinfónica de antiguas canciones ucranianas y el cuarto se apoya en una serie de variaciones sobre «La grulla», melodía popular que con la inventiva de Tchaikovsky cobra dimensiones de gran virtuosismo. De ello se deriva precisamente el subtítulo de «Pequeña Rusia» que, por cierto, no fue asignado por el autor sino por un crítico contemporáneo suyo de apellido Kashkin. La severa autocrítica que hemos citado antes hizo que Tchaikovsky revisara esta obra en 1879, versión que se estrenó en 1881 en San Petersburgo.
Pese a las virtudes que le son propias, la «Pequeña Rusia» se ve permanentemente opacada por la desmedida celebridad de las últimas tres sinfonías de este autor.

Jorge Vázquez Pacheco.