PROGRAMA IV

Segunda Temporada 2018

ORQUESTA FILARMÓNICA DE
BOCA DEL RÍO

 

Jorge Mester Director Artístico

Viernes 21 de septiembre, 20:00 horas.
Foro Boca
Segunda Feria Nacional del Libro de Boca Del Río

PROGRAMA

Silvestre Revueltas
“La noche de los mayas”, suite (versión de Paul Hindemith)
I.-Lento-Andantino-Allegretto-Andante
II.-Lento-Moderato-Lento-Allegro

Duración aproximada: 15 minutos

Edvard Grieg
Concierto para piano y orquesta en La menor, Op.16
-Allegro molto moderato
-Adagio
-Allegro moderato molto e marcato-Quasi presto-Andante maestoso

Duración aproximada: 32 minutos

Juan De Jesús Galicia, Piano

INTERMEDIO

Felix Mendelssohn
Sinfonía No. 5 en Re mayor, Op. 107, “Reforma”
-Andante-Allegro con fuoco
-Allegro vivace
-Andante
-Coral “Ein feste Burg ist unser Gott”; Andante con moto-Allegro maestoso

Duración aproximada: 33 minutos

Directora Artístico

Jorge Mester

Jorge Mester, Director Artistico

Jorge Mester Director Artístico

El maestro mexicano Jorge Mester es reconocido internacionalmente como un director de primer nivel, respetado por la excelencia y prominencia que aporta a toda organización que dirige.
   En julio de 2006, fue invitado a regresar como Director Musical de la Orquesta de Louisville, cargo que ocupó con anterioridad durante doce años (1967-1979). Ha sido Director Musical de la Sinfónica de Pasadena durante veinticinco años (1985-2010) y Director Musical de la Filarmónica de Naples (2004-2012). Mester es también Director Laureado del prestigioso Festival de Música de Aspen, que encabezó como Director Musical durante veintiún años a partir de 1970-1991. Como académico, se desempeñó como director del Departamento de Dirección de la Juilliard School, en Nueva York, durante la década de 1980.
   Fue Director Titular de la Orquesta Sinfónica de West Australia, en Perth, y Director Principal invitado tanto de la Adelaide Symphony como de la St. Paul Chamber Orchestra. Fue Director Artístico de la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México entre 1998 y 2002. Anteriormente, como Director Musical impuso su sello único en el Festival Casals de Puerto Rico.
   Como director invitado se ha presentado al frente de la Boston Symphony Orchestra, Philadelphia Orchestra, Royal Philharmonic Orchestra de Londres, New York City Opera, Orquesta Sinfónica de Ciudad del Cabo, Orquesta de Cámara de Lausana (Suiza), Ópera de Sídney, Festival de Spoleto y la Washington Opera, por mencionar solo algunas.
   En 1985 recibió el prestigioso Premio Ditson de dirección orquestal, que otorga la Universidad de Columbia por el impulso a la música americana. Otros ganadores de los premios Ditson incluyen a Leonard Bernstein, Eugene Ormandy y Leopold Stokowski.
   Ha sido profesor de varias generaciones de directores, incluyendo a James Conlon, Dennis Russell Davies, Andreas Delfs, JoAnn Falletta y John Nelson. Además, ha impulsado desde el inicio de sus carreras a artistas que hoy cuentan con un sólido prestigio internacional como Midori, Renée Fleming, Nadja Salerno-Sonnenberg, Cho-Liang Lin y Robert McDuffie.
   Como reconocimiento a su elogiable labor y notable trayectoria, la sala principal del Foro Boca lleva su nombre.

 

Juan De Jesús Galicia

Juan De Jesús Galicia Pianista

Nació en Xalapa, Veracruz, el 25 de enero de 1995. Comenzó a tocar el piano a los 6 años, tomando clases en el CIMI (Centro de Iniciación Musical Infantil). En 2005 entró en la Escuela de Música Profesional de la Universidad de Veracruz.
En 2006 ganó el Primer lugar en el segundo Concurso Nacional de Piano Infantil Ollín Yoliztli, en la Ciudad de México. Ganó el Concurso Nacional “Parnassos” para Jóvenes Pianistas en 2012, que tuvo lugar en Monterrey, Nuevo León. Terminó su Licenciatura en Música en la Universidad de Veracruz en junio de 2015. Ese mismo año participó en el Curso de Música de Cámara de Aguascalientes y recibió el Premio “Manual M. Ponce” como parte del dúo RíoGalicia, junto con Claudia Belén Ríos López. En noviembre de 2016 participó como semifinalista en el Concurso Internacional Young Concert Artists, en la ciudad de Nueva York. Ha sido pianista invitado de la Orquesta Filarmónica Boca de Río bajo la dirección del maestro Jorge Mester.
Juan de Jesús ha tomado clases con los maestros Tania Chávez, Luis Enrique León España, Douglas Bringas, Monique Rasetti y Leonardo del Castillo. Actualmente estudia la Maestría en interpretación musical en Brooklyn College, Nueva York, con el maestro Jeffrey Biegel.

 

Notas al programa

Silvestre Revueltas

Silvestre Revueltas
(1899-1940)


“La noche de los mayas” (versión de cámara de Paul Hindemith)

Considerado por muchos como el más poderoso e importante compositor del período nacionalista mexicano, la extensa obra de Silvestre Revueltas abarca creaciones para la escena, la cinematografía, orquesta sinfónica y música de cámara. Personalidad tormentosa y apasionada, su creatividad fue muy apreciada por maestros de la talla de Aaron Copland, Edgar Varèse, Erich Kleiber y Paul Hindemith.
Originario del estado de Durango, Revueltas escribió la música de fondo para la película “La noche de los mayas”, realización de Chano Urueta con fotografía de Gabriel Figueroa y trama que apuntaba hacia el choque de las tradiciones ancestrales con la modernidad, mediante la relación amorosa de una joven indígena con un ingeniero citadino. Los resultados no fueron suficientes para otorgar un buen sitial en la historia del cine mexicano al filme de Urueta, de modo que ahora “La noche de los mayas” permanece prácticamente en el olvido.
La música que Revueltas entregó para el filme mencionado fue concebida mediante muchos breves fragmentos que contienen los temas para subrayar cada una de las diversas escenas. Años más tarde, hacia inicios de la década de 1960, el director de orquesta José Ives Limantour tomó estos temas para dar forma definida a una enérgica suite en cuatro fragmentos que ha cobrado notoria celebridad.
Pero antes que Limantour, fue el alemán Paul Hindemith (1895-1963) quien decidió trabajar sobre la partitura de Revueltas poco tiempo después de la muerte del duranguense. Hindemith conoció el manuscrito durante un viaje a México, para dirigir como huésped a la Orquesta Sinfónica Nacional y gracias a la intervención de Rosaura, hermana de Silvestre, quien le mostró la partitura. El resultado fue la suite en dos movimientos que se ofrece en la jornada de esta noche y que seguramente funcionó como impulso para Limantour decidiese hacer el monumental arreglo que se difunde ampliamente.
Todo nos indica que Revueltas no se propuso lograr una partitura de grandes proporciones, ya que su música fue interpretada en la película por una orquesta casi camerística. Pero la voz artística de Revueltas es única, y en su arreglo Hindemith logra recrearla con aquella misteriosamente crudeza e irresistible impulso rítmico. Como cita el percusionista y etnomusicólogo Max Derrickson, “La noche de los mayas explota patrones de métrica impares y feroces ostinatos rítmicos. El resultado es una inquietante mezcla de estremecimientos espacial, visual y vertebral”.


Edvard Grieg (1843-1907)

Edvard Grieg
(1843-1907)


Concierto para piano y orquesta

El Concierto opus 16 es la única obra para piano solista con orquesta que este autor noruego escribió, y una de las pocas obras concertantes que podemos localizar en su catálogo. En su primera versión, fue estrenado el 3 de abril de 1869 en la ciudad danesa de Copenhague y con dedicatoria al pianista Edmund Neupert, quien se encargó de aquella primera interpretación en público, con la Orquesta Real Danesa dirigida por Holger Simon Paulli.
Los antecedentes de esta creación los encontramos en la ciudad de Leipzig, donde Grieg (que era estudiante en el Conservatorio local) se familiarizó con la obra de Robert Schumann por recomendación de su profesor E. F. Wenzel, quien era amigo de este compositor alemán. El aprecio se reforzó cuando el adolescente asistió a una audición en la que Clara, la viuda de Schumann, interpretó el Concierto para piano de Robert Schumann. Una vez de regreso a Noruega, Grieg nunca dejó de manifestar su admiración por Schumann e interpretó frecuentemente sus obras en sus presentaciones como pianista. El autor que nos ocupa contaba con 24 años de edad cuando trabajó sobre su Concierto para piano y orquesta, y no deja de ser significativo que comparta con el de Schumann la misma tonalidad, La menor, aunque los contornos de la personalidad del joven noruego ya manifiestan aquí su inclinación hacia la música folklórica.
El impacto positivo fue sensible, el público de Copenhague recibió amablemente la pieza y un asombrado Franz Liszt la seleccionó para interpretarla en Roma apenas un año más tarde, en 1870. Pero todo indica que Grieg nunca estuvo satisfecho con los resultados iniciales y revisó repetidamente su Concierto. La última revisión data de apenas unos meses antes de morir, y es la que se considera definitiva.
La estructura se ajusta a la tradición de los tres movimientos de dinámica contrastante. El primero inicia con una de las introducciones más impactantes en el repertorio, un enérgico redoble de timbal al que sigue una serie de severos acordes sobre el instrumento solista. Vendrá de inmediato un segundo tema presentado por los violonchelos y cuajado de indudable aire nórdico. El segundo movimiento es un amable pasaje de introspección intimista previo al rítmico y sonriente fragmento final que precipita a todos hacia una brillante y majestuosa conclusión.
A lo largo de todo este Concierto en La menor el autor asignó al solista numerosas oportunidades de lucimiento virtuoso no exentas de dificultades de orden técnico, lo que seguramente explica por qué no se interpreta con frecuencia.

Félix Mendelssohn (1809-1847)

Félix Mendelssohn
(1809-1847)


Sinfonía número 5, “Reforma”

La Confesión de Augsburgo fue un documento derivado de la reunión de pensadores religiosos en 1530, importantísimo en la normatividad de la Reforma y base del protestantismo alemán. En ocasión del tercer centenario de la Confesión de Augsburgo, Félix Mendelssohn escribió su Sinfonía conocida como “de la Reforma”. Después de su muerte fue catalogada con el número de opus 107 y se le asignó el número 5 entre sus grandes sinfonías, aunque es menester tomar en cuenta que tal numeración no guarda orden cronológico. Es ésta, en realidad, su segunda gran sinfonía, ya que entre 1821 y 1823 escribió doce sinfonías para cuerdas que le funcionaron como preparativos para abordar las obras de gran aliento.
Esta Sinfonía estaba programada para estrenarse el 25 de junio de 1830, pero diversos impidieron su inclusión en los festejos y solo hasta noviembre de 1832 se estrenó en la ciudad en Berlín.
En torno de esta obra, hermosa de suyo, se ha comentado que se trata de un intento no del todo afortunado por unir la tradición musical alemana basada en el coral luterano con la estética romanticista. Mendelssohn la concibió como un enorme mosaico adornado con la yuxtaposición de ideas religiosas en que es posible identificar el himno católico conocido como Coral de Dresde, en el primer movimiento, y el coral luterano denominado “Ein feste Burg ist unser Gott” (Una fortaleza es nuestro Dios), que resulta en el tema principal del último fragmento. El primero de ellos sería citado más tarde por Richard Wagner en su ópera “Parsifal”.
La “Reforma” no ha logrado la celebridad de las sinfonías “Italiana” o “Escocesa” del propio Mendelssohn, y esto se debe a que el compositor experimentó con algunas ideas estéticas que se alejaron sensiblemente del estilo presente en las otras partituras de su repertorio. Contiene una sensible solemnidad que es remarcada por fragmentos de gran amplitud que, aunque no se apartan demasiado de la tradición, aportaron a sus contemporáneos la idea de que por momentos alteraban su equilibrio.
Lo anterior nos aporta la idea de la mezcla de razas y costumbres que fue el entorno del compositor. De familia judía y nieto del célebre filósofo Moses Mendelssohn, recibió una educación cuidadosa y de gran fineza en el epicentro de un entorno tradicionalmente germánico. De modo que un compositor de raza judía que aborda himnos católicos y luteranos para una sinfonía en la Alemania del siglo XIX, fue asunto nada común, sobre todo en una época en que antisemitismo comenzaba a cobrar notoria fuerza en Europa. No debe extrañarnos, entonces, que la música de Mendelssohn haya sido prohibida durante los años del nazismo.

Jorge Vázquez Pacheco.